Educar para la creatividad es instalarse en el ámbito de lo posible, de otros horizontes que superen lo actual, que rompan los límites estrictos de la materia, del tiempo y del espacio, en definitiva de las conquistas pretéritas. El creador está siempre abierto a un futuro autoexigente, perfectivo,guiado por este sencillo principio: TODO PUEDE HACERSE MEJOR.
Saturnino de la Torre

Acceder